El ministro de Seguridad de la dictadura salvadoreña, Gustavo Villatoro, acompañó su anuncio sobre la reciente captura de un pandillero con una serie de mentiras e infames acusaciones contra este periódico. Villatoro no nombró directamente a El Faro (de eso se encargaron los propagandistas de menor nivel del gobierno: Diario El Salvador, diputados y equipos de redes…), pero hizo referencia a nuestra entrevista con el pandillero recientemente capturado y publicó una imagen de esa entrevista, asegurando que le habíamos ofrecido asilo en México a cambio de que hablara con nosotros.
El capturado es Remberto Colindres Rajo, alias “Little Man” o “Liro”, un pandillero del Barrio 18 Revolucionarios que nos concedió una entrevista que publicamos en mayo de 2025, en una serie de tres entregas en video que se tituló “Las confesiones de Charli: entrevista con un líder pandillero que pactó con el Gobierno de Bukele”. La serie se volvió viral, alcanzando más de dos millones de reproducciones y retomada por medios de América Latina, Estados Unidos y Europa. En ella Liro complementa las revelaciones de Carlos Cartagena, alias Charli, y detalla los pactos que su pandilla sostuvo con Nayib Bukele durante ocho años, desde que era candidato a la Alcaldía de San Salvador vistiendo el color rojo del FMLN. Aquella publicación marcó el inicio del exilio de varios periodistas de El Faro, tras conocer sobre un plan para capturarlos en el aeropuerto de El Salvador.
El Faro no ofrece ni puede ofrecer asilos ni “tranquilidad en México” a nadie. Ni en México ni en ningún otro país. Esas protecciones las otorgan los Estados, no periodistas ni este periódico. El ministro sabe esto. Su intención es difamar, acusarnos a nosotros de proteger pandilleros para no responder a todas las preguntas abiertas desde que publicamos esos materiales. La única concesión que se hizo a Liro, tal como los propios periodistas lo dicen en los videos, fue no mostrar su rostro en pantalla, aunque sí sus tatuajes y apodo pandillero.
La publicación incluía extensas entrevistas que hicimos por separado con los dos pandilleros del Barrio 18 Revolucionarios.
Charli confirmó haber sido capturado cuando el régimen de excepción —que ha encarcelado a decenas de miles inocentes— ya estaba vigente. Pudimos confirmar, mediante registros policiales, la captura de Charlie, e incluso obtuvimos su fotografía en la delegación policial adonde lo llevaron, en la que aparece sin camisa mostrando su tatuaje pandillero en el pecho. Los policías lo liberaron tras apenas unas horas de capturado y tras recibir una misteriosa llamada de alguien con suficiente poder en la estructura gubernamental como para ordenar la liberación de un pandillero con un largo prontuario de crímenes y liderazgo en la estructura nacional de su organización criminal.
Liro confesó en la entrevista que durante el régimen de excepción fue advertido por el director del Tejido Social y principal representante de Bukele en las negociaciones con las pandillas, Carlos Marroquín, de que debía salir del país para escapar del régimen que el propio Gobierno impuso. Según Liro, Marroquín lo llevó personalmente hasta un motel de carretera en Sonsonate, donde lo dejó durante unas horas, para luego volver por él y llevarlo hasta un punto ciego de la frontera con Guatemala, donde lo cruzó.
¿Por qué no nos explica usted, ministro Villatoro, cómo es que Charli fue liberado en pleno régimen de excepción? ¿No le interesa corroborar si Liro escapó gracias a que un funcionario lo sacó por un punto de cruce irregular? ¿Cómo es que Élmer Canales Rivera, alias Crook, uno de los cabecillas de la MS-13 que debía más de 40 años de condena y que debía estar preso en una cárcel salvadoreña, fue localizado libre, en 2022, en México?
Si al ministro de verdad le interesara combatir a los criminales e investigar sus complicidades, ya habría comenzado por hacerlo en su propia casa. Según el Departamento de Justicia de Estados Unidos, funcionarios salvadoreños trasladaron a Crook hasta la frontera con Guatemala y le entregaron dinero y un arma. ¿No investigará eso el ministro?
Este periódico ha publicado audios en los que el mismo director de Tejido Social, Carlos Marroquín, confiesa haber liberado a Crook y trasladado personalmente hasta la frontera. También documentamos, a través de publicaciones en las redes sociales de la pareja de Canales, todo su viaje desde San Salvador hasta México, que inició hospedado en un apartamento de lujo en la colonia Escalón.
También documentamos, con múltiples audios de llamadas telefónicas, cómo el jefe de la División Élite Contra el Crimen Organizado de la Policía de Bukele, el inspector Raúl Eduardo Reyes Escuintla, ofreció sumas millonarias y otros beneficios a un líder pandillero prófugo para que les ayudara a negociar con un cártel mexicano un plan para recuperar a Crook, tras haberlo liberado ilegalmente antes del régimen de excepción. Publicamos, con fotografías del circuito interno del penal de máxima seguridad, las imágenes del funcionario Marroquín entrando a la cárcel acompañado de líderes pandilleros, todos encapuchados, para diseñar junto a los líderes mareros presos el pacto entre el Gobierno de Bukele y los criminales.
Hay más: el 25 de marzo de 2022, pocas horas antes de que la MS-13 iniciara el sangriento fin de semana que terminó con 87 salvadoreños muertos, el máximo líder de esa pandilla, Borromeo Enrique Henríquez, alias El Diablito de Hollywood, junto a otros tres líderes de su pandilla, fue trasladado desde una cárcel de máxima seguridad hacia un hospital, en el que pudo tener contacto con personas que estaban libres. ¿Por qué lo trasladaron al hospital? ¿Fue a dar órdenes de iniciar la masacre o intentó frenarla?
Las salidas de Centros Penales, como la de Crook y la del Diablito, las autorizó el director, Osiris Luna Meza, uno de los funcionarios más sancionados de la dictadura, que es el viceministro de Seguridad y Justicia. Es decir, el segundo del ministro Villatoro.
Osiris Luna fue una de las piezas clave en el pacto entre Bukele y las pandillas, porque él controlaba las prisiones donde los funcionarios se reunían en secreto con los pandilleros. Él mismo entregó pruebas de ese pacto a la Embajada de Estados Unidos, a las que El Faro tuvo acceso y publicó en 2021.
Luna está sancionado por los Departamentos de Estado y del Tesoro de Estados Unidos precisamente por operativizar el pacto con los grupos criminales, al igual que Marroquín, además de otros presuntos actos de corrupción. Pero además es él quien autoriza y supervisa las prácticas de tortura sistemática en las prisiones llevadas a cabo por custodios penitenciarios plenamente identificados. ¿Tiene algo que decirnos sobre esto el ministro Villatoro?
¿Sabía el ministro que en la Asamblea hay al menos dos diputados de Nuevas ideas que participaron activamente en el pacto de su Gobierno con las pandillas, abogando por otorgar mayores beneficios a los criminales? Se llaman Dennis Salinas y Víctor Martínez, alias Scar, diputado suplente de Suecy Callejas. Charli los identificó en las fotos de los ingresos a prisiones que Osiris Luna entregó a la embajada de Estados Unidos, y este medio los identificó también en los documentos de Centros Penales que publicamos en 2020, cuando hicimos aquella investigación mientras éramos intervenidos con Pegasus.
Todas estas preguntas debería estar respondiendo un ministro de verdad interesado en combatir a las redes criminales, porque las tiene muy cerca. En vez de eso, utiliza el aparato del Estado para diseminar mentiras contra este medio, lo cual confirma que su combate no es contra el crimen, sino contra quienes destapan la verdad sobre un régimen de mafiosos, del cual él es parte muy importante.
Un año y medio después de haberse sentado a hablar con nosotros, Colindres Rajo, alias “Liro” está de nuevo en las manos del Gobierno salvadoreño, tras ser capturado por las autoridades mexicanas. El pandillero no tenía asilo.